Alimentación del Zorro

Alimentación del Zorro

Alimentación del Zorro

¿Qué comen los zorros?

La alimentación es una necesidad básica para la supervivencia de los seres vivos. Los animales tienen 3 opciones: comer alimentos de origen animal (carnívoros), consumir alimentos de origen vegetal (herbívoros) o comer de ambos grupos (omnívoros). El que los zorros formen parte del orden Carnivora no significa que sean precisamente carnívoros, pues son omnívoros generalistas: comen una gran variedad de alimentos animales y vegetales.

Los omnívoros tienen algunas ventajas respecto a los carnívoros y herbívoros. Como la variedad de alimentos que pueden comer es mayor, responden rápidamente a los cambios en la disponibilidad de las fuentes y esto les permite sobrevivir a situaciones complicadas para otros animales. Incluso, son capaces de aprovechar comida desconocida para ellos.

Es lo que sucede con los zorros, los cuales carecen de adaptaciones alimenticias. En otras palabras, su anatomía no está adaptada para comer algún alimento en particular. Más bien son oportunistas, pues comen casi cualquier cosa: mamíferos, reptiles, aves, anfibios, insectos, crustáceos, invertebrados, peces, moluscos, carroña, hierbas, frutas, bayas, raíces y tubérculos, entre otros. Si encuentran huevos y carroña de un animal, no dudan en comerlos. Ocasionalmente pueden consumir heces.

Son omnívoros generalistas: comen una gran variedad de alimentos animales y vegetales.

Presas

Por lo general, las presas de los zorros son animales pequeños y no más grandes que ellos mismos como ratas, ratones, lemmings, jerbos, ardillas, marmotas y otros roedores, así como conejos, liebres, mariposas, grillos, saltamontes, polillas, gusanos terrestres y escarabajos. En ocasiones, animales ungulados pequeños o jóvenes pueden convertirse en la comida del día, pero por fortuna para ellos, los zorros evitan cazarlos porque no son presas fáciles.

La dieta de un zorro específico depende del lugar donde se encuentra. Puede comer liebres árticas (Lepus arcticus), ratas algodoneras (Sigmodon hispidus), tuzas (Geomyidae), conejos de Florida (Sylvilagus floridanus), zarigüeyas norteamericanas (Didelphis virginiana), liebres de California (Lepus californicus), faisanes comunes (Phasianus colchicus), perritos de la pradera (Cynomys), ratas canguro (Dipodomys) y ratas monteras o cambalacheras (Neotoma), según su especie.

Hábitos alimenticios de los zorros

Zorro gris con su presa.

Por ejemplo, durante el invierno los zorros árticos (Vulpes lagopus) tienen acceso a carne de aves marinas, focas y otros mamíferos marinos disponibles en su hábitat, pero en verano aumenta su consumo de lemmings. Por su parte, el zorro cangrejero (Cerdocyon thous) mantiene una dieta más especializada durante las temporadas húmedas; como su nombre sugiere, disfruta de una gran cantidad de cangrejos y otros crustáceos.

En las granjas los zorros prefieren capturar roedores y conejos y no suelen comerse los cultivos. Aquellos que viven en zonas rurales o urbanas se alimentan de ardillas, palomas y otras presas pequeñas, pero las poblaciones de zorros urbanos han crecido mucho porque encuentran comida fácilmente disponible. A algunas personas les gusta dejarla en sus jardines para estos cánidos e incluso algunas se atreven a alimentarlos de su mano. En ciertas zonas, hasta el 50 por ciento de la dieta de un zorro puede ser de origen humano. Los zorros no son agresivos y se cree que poco a poco han perdido miedo a los humanos. Sin embargo, también han aprendido a abrir los botes de basura para hurgar en busca de comida, lo que genera molestia entre los ciudadanos.

Los zorros han aprendido a abrir los botes de basura para hurgar en busca de comida.

Aunque los alimentos de origen vegetal no representan la parte más importante de su dieta, sí la complementan. A los zorros les encantan las bayas como las uvas y los arándanos, y demás frutos pequeños como las fresas y algunas manzanas. Además, no rechazan semillas, tubérculos, algunas hierbas y juncias.

Su estilo de caza es singular, pero altamente eficaz. Todas las especies poseen un sentido del oído muy agudo, y pueden detectar presas que se encuentran debajo del suelo u ocultas en la nieve. Cuando esto sucede, el zorro permanece quieto para seguir los movimientos del animal, y en un instante inesperado salta hasta enterrar la cabeza y parte del cuello y capturar su comida. Si la presa está sobre la superficie, salta y la atrapa con las patas para después matarla, generalmente, de un mordisco en el cuello.

Las especies tienen necesidades energéticas diferentes, si bien por lo regular un individuo es capaz de consumir alrededor de 1 kilogramo de alimento al día. En caso de que le sobre comida, guarda el excedente y regresa por él después.